Visita Autodromo de Pergusa

Sicilia es una isla envuelta en mitos y leyendas. Es tierra de contrastes y de civilizaciones que llegaron, conquistaron y dejaron su huella en la historia e identidad de los sicilianos. Es origen y lugar de algunas de las más conocidas narraciones de la mitología clásica. Isla de las aventuras de Ulises y del cíclope Polifemo. Morada de Vulcano, dios de la forja. De la ninfa Aretusa y del dios del río Alfeo. Y del rapto de Proserpina, hija de Júpiter y de Ceres, en el lago Pergusa.

Es en este enclave de la Sicilia interior, puro y bello, donde la mitología y el automovilismo se entrelazan para crear la historia del circuito más longevo de la región: el Autodromo di Pergusa. Un trazado que recorre la silueta del lago y transcurre por el paraje que da vida al mito sobre el origen de la primavera.

Autodromo di Pergusa
Autodromo di Pergusa

Conociendo el Autodromo di Pergusa

El trazado se localiza en la Sicilia interior, en la provincia de Enna, la única de toda la isla que no tiene salida al mar. A una distancia en coche de solo 8 kilómetros respecto a la capital Enna, la ciudad más grande de la zona, el Autodromo di Pergusa se descubre como una área perfectamente integrada en la reserva natural del propio lago.

Aunque se construyó en 1951, el actual trazado es el heredero de la pista ovalada que se inauguró en 1958. A lo largo de los años aquí ha habido carreras de Fórmula 1, Fórmula 2, Gran Turismo, Mundial de Superbikes, FIA European Touring Car Cup, entre otros, a parte de multitud de pruebas de categorías regionales.

Recta principal Autodromo di Pergusa

No fue hasta 1962 cuando el Autodromo dio el gran salto a nivel internacional al acoger el Gran Premio del Mediterráneo, prueba no puntuable para el Mundial de Fórmula 1. Y no por no repartirse puntos fue menos brillante. Desde ese año y hasta 1965 a la cita acudieron pilotos de renombre como Jim Clark, Lorenzo Bandini, John Surtees, Jack Brabham, Innes Ireland, Jochen Rindt y Jo Siffert, entre otros.

¿El primer ganador de la carrera? El italiano Bandini. ¿Al volante de? Un Ferrari. Imagínate la alegría desbordada del público local que, además, festejó un doblete de Il Cavallino Rampante, con la segunda posición de Giancarlo Baghetti. Locura a la siciliana.

En los años siguientes Surtees (1963) y Siffert (1964-65) ganaron al volante de un Ferrari y de un Brabham respectivamente. En 1967 el Autodromo di Pergusa volvió a escena pero, en esta ocasión, para acoger la Fórmula 2 hasta 1981 para después celebrar pruebas de la Fórmula 3000. Hasta 1981, y con la excepción de 1971 cuando no hubo GP, hombres como Jackie Stewart, Jochen Rindt, Clay Regazzoni, Hans-Joachim Stuck, René Arnous, Keke Rosberg, Luís Pérez-Sala, David Coulthard y Juan Pablo Montoya saben lo que es ganar en Pergusa.

Desafortunadamente esta década de oro finalizó a principios de los 2000 cuando el circuito requería de importantes trabajos de restauración y rehabilitación. Pero, sobre todo, de financiación para realizar las mejoras. Y aquí es donde entró Pirelli que, haciéndose cargo de las obras en mayo de 2018, forjó el renacimiento de Pergusa con una profunda intervención renovando el asfalto de la pista, los boxes y el paddock.

Recta principal y edificios box

Hoy el Autodromo di Pergusa acoge pruebas regionales y nacionales y es uno de los circuitos de entrenamiento por excelencia de Pirelli. Pero hace miles de años, Pergusa fue escenario de uno de los mitos más populares de la mitología griego. Un mito y un lugar que explican el origen de la Primavera y el cambio de estaciones…

El rapto de Proserpina en el Lago Pergusa

De una belleza inigualable y de una naturaleza verde y florecida, en el Lago Pergusa parecía vivirse siempre en una primavera eterna. Aquí, Ceres, diosa de la agricultura, vivía con su hija Proserpina y ocupaba sus días brindando fertilidad a los campos sicilianos, haciendo de la isla un territorio muy fructífero. Los hombres labraban la tierra casi sin esfuerzo pues ya se encargaba Ceres de hacer de la agricultura una tarea fácil y de que árboles y flores brotaran siempre a su paso. Pero un día, todo cambia y las fértiles tierras se convierten en estériles parajes.

Hace una hermosa mañana y Proserpina recoge flores a orillas del lago Pergusa. Su belleza sobrenatural hechiza a todo aquél que la ve y, a la otra orilla del lago, el dios del inframundo Plutón la observa embelesado. Poco sabía él que Venus había obligado instantes antes a su hijo Cupido a dispararle una flecha como acto de venganza y celosía hacia Proserpina. Herido en el corazón por una flecha de amor, Plutón se siente distraído, fuera de sí: su respiración se acelera, su rostro se vuelve pálido, le hierve la sangre, borrosa tiene la mirada… Su alma ha sido arrebatada por la belleza de la chica.

Lago Pergusa y el Autodromo di Pergusa

Sin pensar, el dios de los muertos se acerca a Proserpina y la secuestra. Caen las flores al suelo. La joven grita, pide por su madre, se retuerce de angustia y araña al dios de los muertos tratando de escapar. Plutón no la deja ir. Hunde sus manos en los muslos de Proserpina y la sujeta más fuertemente. Con un golpe de cetro, abre una brecha en la tierra y se adentra en lo más profundo de su reino, llevándosela consigo y convirtiéndola en su reina.

Aunque demasiado tarde, Ceres oye los gritos de auxilio de su hija. Cuando llega a la orilla, Proserpina ya no está. Desesperada y obcecada por la pérdida, piensa solo en encontrarla olvidándose por completo de sus dominios. La busca por tierra y mar durante días sin resultado condenando el territorio a una esterilidad absoluta: los campos se secan, las flores se marchitan, los árboles pierden sus hojas, y el frío y el hielo empiezan a ganar terreno.

Derrotada regresa a Sicilia y allí se fija en un pequeño río. Se trata de la náyade Ciane, una ninfa de las aguas, que acabó convertida en río al llorar desconsoladamente tras no poder evitar el rapto de su amiga Proserpina. Como si Ciane quisiera hablarle formando remolinos y espirales, Ceres se acerca y ve el secuestro de su hija pero no al culpable. Enfurecida lanza su ira contra las regiones que con plena dedicación tanto había hecho florecer. Los días se hacen más cortos, los pájaros emigran a tierras más cálidas y los habitantes de Sicilia empiezan a morir de hambre,

Escultura ‘El rapto de Proserpina’ de Gian Lorenzo Bernini

Hasta que un día Aretusa, una ninfa acuática, le pide clemencia y le desvela dónde está su hija: en el Inframundo. Aún triste y melancólica, Proserpina es reina del mundo de los muertos junto a su esposo, Plutón. Movida por la furia Ceres asciende al Olimpo y le exige a Júpiter que obligue a Plutón a devolverle a su hija. Ante tal encrucijada Júpiter propone: si Proserpina no ha comido ningún alimento en el inframundo, esta podrá regresar con su madre. Pues, de lo contrario, quién come manjares infernales ahí debe permanecer.

Mala fortuna. La chica había comido siete granos de una granada que Plutón le había dado. Tras mucho recapacitar, Júpiter concluye con una decisión que satisfaciera a sus dos hermanos: Proserpina pasaría con su esposo los mismos meses que granos de granada había comido, y el resto del año regresaría con su madre al mundo de los vivos. Y así surgió el ciclo de las estaciones.

Los meses que Proserpina estaba con su esposo, una Ceres entristecida descuidaba los campos. Pero cuando volvía con ella, la diosa de la agricultura radiaba felicidad y las tierras se llenaban de flores, los árboles veían crecer sus frutos, los pájaros regresaban a Sicilia y el sol brillaba con fuerza durante horas. Con Proserpina llegaba también la primavera.

*Narración basada en Ovidio.

Mitología y automovilismo en Pergusa

La historia del Autodromo de Pergusa va más allá del automovilismo. Un circuito construido alrededor de un lago mitológico que hoy en día mantiene tanto en su historia como en los alrededores algunos de los nombres de los protagonistas del mito. Por ejemplo, el Rally di Proserpina que celebran en abril.

¿Conocías el mito? ¿Has visitado el Autodromo?

Si en tu próximo viaje a Sicilia quieres descubrir el trazado, déjame un comentario y te daré toda la información que puedas necesitar.

Gracias a mi sorella Núria por llevarme a Sicilia y a Pergusa. Por hacer de este un viaje cultural y mitológico, por ser allí la guía y revisar la redacción de este post. Por un viaje, con Víctor, que siempre recordaremos. Por querer volver al 2021, a ese verano y desear parar el tiempo. Parar el ciclo de las estaciones para que no hubiera llegado el invierno.

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