
La Fórmula 1 se vivirá diferente en España en 2016. El consumo hasta ahora de este deporte como producto gratuito cambia completamente para pasar a ser un producto exclusivamente privado. A partir del próximo año, todos los aficionados que quieran seguir vibrando con el Gran Circo deberán abonarse a Movistar +. Y este cambio no será ni asequible para todos los bolsillos ni llegará a todos los seguidores. Solo a aquellos que verdaderamente les apasione este deporte y quieran seguir el día a día de la categoría. Los demás quedarán resignados y se contentarán con resúmenes y noticias varias en televisión.
El modelo cambia
Casi dos décadas después de las primeras emisiones en abierto de Fórmula 1 -por parte de TV3 y años más tarde también por Telecinco, La Sexta y Antena 3 a nivel nacional-, el consumo de este deporte ha dado un salto de gigante. No hablamos solo del aumento de espectadores, año tras año y éxito tras éxito de Fernando Alonso, sino de la realización de las retransmisiones. Programas previos, entrevistas, reportajes, análisis y demás han informado e incluso educado a los nuevos aficionados, un elemento televisivo que apenas existía a principio del nuevo siglo. Este ‘modelo cultural’ ha ido más allá de la competición y ha hablado de la historia, la ingeniería y mecánica, las curiosidades y el trasfondo del Gran Circo.
A medida que el producto mejoraba, el coste para las cadenas era más alto. Y de ahí los incesantes cortes para ir a publicidad. Un producto hasta el momento gratuito para el espectador bien requería de costes y presupuesto. Y, ¿qué mejor que aprovechar los altos datos de audiencia y emitir anuncios a precio de oro? Sí, muchas han sido las quejas por este negocio pero, pensándolo fría y objetivamente, era la opción para ofrecer un producto sin coste alguno para el consumidor.
A partir de 2016, ¿cuántos serán los que echen de menos esas retransmisiones con cortes publicitarios? En pocos meses viviremos un nuevo modelo de negocio centrado en el ‘Pay per View’, presente desde 2014 con Movistar + pero único modo a partir del próximo año.
No money, no party
Si líneas arriba comentábamos el auge de audiencia, tal situación ha cambiado en los últimos años en España. Según muestran los datos de las televisiones en abierto, la Fórmula 1 ha perdido espectadores y ha hecho que ésta sea una categoría con menos importancia -aparente- en el ocio de los ciudadanos.
El precio a pagar por los derechos televisivos ya no era rentable y los beneficios económicos eran anualmente inferiores al año anterior. Y si los resultados no son lo suficientemente suculentos, poco a poco éste deja de ser un producto estrella para las cadenas. Excepto para las grandes empresas emisoras de contenido.
Movistar +apuesta fuerte por la Fórmula 1 -y el Mundial de Motociclismo- y en 2014 ya adquirió los derechos en exclusiva de la categoría a partir de 2016. Será el único operador que retransmita el Gran Circo en los próximos años y, por tanto, única vía para que los aficionados sigan disfrutando. Y lo harán con un equipo que lleva dos temporadas en antena y que cuenta con reconocidos profesionales delante y detrás de las cámaras.
Y es que la Fórmula 1 no desaparece, solo cambia el modo de consumirla. Un modelo que sigue los pasos iniciados hace años en países como Reino Unido, Alemania, Francia o Italia. La situación económica actual demanda, para bien o para mal, un cambio de negocio que está centrado en contenidos de pago. Así mismo, requiere de un cambio de mentalidad por parte de los seguidores al deporte: ver la F1, a partir de ahora, tendrá un precio.
Si este modelo será rentable en España está por ver, así como si regresará la F1 en abierto. De momento, queda esperar e ir analizando la situación en los próximos meses.